Rinoplastia
13 junio, 2018
Rellenos con Ácido Hialurónico
15 agosto, 2018

La toxina botulínica tipo A, es un tratamiento muy seguro que ofrece excelentes resultados para eliminar las arrugas del rostro.

Diferentes marcas comerciales existen en el mercado, las más conocidas son Botox®, Dysport® y Xeomint® entre otras, todas autorizadas por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica – ANMAT para uso estético.

Existen 2 tipos de arrugas, las estáticas y las dinámicas, las primeras no se modifican con los gestos, permanecen en todo momento y no son corregidas con Botox®, son arrugas de larga data que necesitarán un tratamiento quirúrgico para su resolución. En cambio las dinámicas, son arrugas que se producen cuando el músculo y la piel que lo acompaña se contraen; son incipientes y en ellas podemos aplicar Botox® tanto para rejuvenecer como para prevenir su inevitable progreso a estáticas.

Es por esto que se recomienda comenzar a aplicar Botox® con la aparición de las primeras arrugas y no una vez que estas están avanzadas. Los pacientes tratados tienden a retrasar la aparición de nuevos surcos de expresión mucho más que los que nunca se aplicaron esta medicación.

Se aplica debajo de la piel de la zona que se desea tratar, produciendo la relajación de los músculos en esa área, efecto que se traduce en una disminución de las arrugas, determinando así un aspecto más joven de la piel del rostro.

El tratamiento es ideal para las arrugas del tercio superior de la cara (frente, entrecejo y “patas de gallo”) y tiene una duración temporal, entre 4 a 6 meses, lapso después del cual debe replicarse el producto.

Es un tratamiento simple, prácticamente indoloro, sin contraindicaciones ni reacciones adversas, siempre y cuando sea aplicado por un cirujano plástico certificado.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *